El plomo, es una material no muy habitual en la inyección, pero debido a su densidad, resulta especialmente adecuado para ciertas aplicaciones, donde el volumen es limitado y se necesita un peso mínimo.  Densidad 11,4 gr./cm3.

Es un material muy moldeable, donde se pueden lograr formas muy complejas.

Normalmente las aleaciones que usamos son 3%-4% Sb, consiguiendo unas altas productividades.

Otras características es que se trata de un material muy longevo, donde no suele ser necesario darle ningún tipo de tratamiento superficial.

Alelándolo con otras elemento como puedan ser: Sn, Sb, Ca etc. Mejora sus propiedades mecánicas.

Su uso más habitual suele ser como lastres en el sector de automoción, bornes de baterías, pero tiene aplicaciones hasta en centrales nucleares o en revestimiento de radiadores.

A pesar de lo que se pueda pensar, es un material 100% reciclable y fundido a la temperatura adecuada no produce emisiones contaminantes.